Nacimos de una pregunta incómoda

En 2014, un grupo de guías de montaña observábamos cómo los lugares que amábamos se deterioraban. Cada temporada, más basura. Cada año, menos biodiversidad. Nos preguntamos: ¿puede existir un turismo que restaure en lugar de extraer?

La respuesta no estaba en los libros. Estaba en trabajar directamente con biólogos, comunidades locales y científicos especializados en restauración ecológica.

Lo que nos hace diferentes

No somos una agencia de turismo tradicional. Somos un proyecto de conservación que se financia mediante experiencias de montaña.

Cada expedición tiene tres capas:

Nuestro modelo de financiación

El 40% de cada reserva se destina directamente a proyectos de conservación. No es filantropía: es el modelo de negocio. Nuestros ingresos dependen de que los ecosistemas estén saludables.

Trabajamos con organizaciones como WWF España, SEO/BirdLife y la Red de Parques Nacionales para asegurar que cada euro genera impacto verificable.

El equipo

Somos 12 guías certificados, todos con formación adicional en ecología de montaña. Colaboramos con 8 biólogos de campo y 4 técnicos en restauración forestal.

No tenemos oficinas. Nuestra base operativa está en el campo, rotando entre diferentes zonas según la estacionalidad de los proyectos de conservación.

Por qué importa la montaña

Los ecosistemas montañosos regulan el 60% del agua dulce en España. Son refugio para el 43% de las especies en riesgo. Y están bajo presión constante: cambio climático, turismo masivo, fragmentación de hábitat.

No necesitamos más concienciación. Necesitamos financiación directa para conservación. Y el turismo, bien gestionado, puede ser esa herramienta.

¿Quieres saber más?

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